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Estimulando el Equilibrio

El equilibrio es un conjunto de reacciones del individuo a la gravedad, que le permiten adquirir la capacidad de orientar correctamente el cuerpo en el espacio (adquirir una postura adecuada) estando en movimiento o en reposo.

Para desarrollar un equilibrio adecuado es necesario que el niño vaya adquiriendo la noción de su propio cuerpo (esquema corporal) y de las nociones espaciales, que primero se irán alcanzando en función a su cuerpo, seguidamente en relación a los objetos, para finalmente ir reconociendo y representándolas gráficamente. Asimismo, es necesario que se desarrollen todos los sentidos; visión, audición, gusto, olfato y tacto, pero principalmente el sentido propioceptivo, que nos informa sobre el estado de nuestras articulaciones y músculos y nos ayuda a movernos y el sentido vestibular que aporta a nuestro cuerpo la conciencia de dónde nos encontramos en relación con el espacio y con la fuerza de gravedad (equilibrio). La relación que el niño tiene con su equilibrio define cómo experimenta el mundo y cómo se adapta a él, cómo se relaciona con los demás y consigo mismo.

Existen diferentes tipos de equilibrio:

  1. Equilibrio estático, que es la capacidad de mantener la posición del cuerpo en reposo (echado, sentado, parado en dos pies o en un pie).
  2. Equilibrio dinámico, que es la capacidad de mantener la posición del cuerpo estando en movimiento, es decir mientras se camina, se corre, se baila, etc.
  3. Re-equilibrio, que se manifiesta en la capacidad de recuperar la posición inicial del cuerpo después de realizar movimientos en el aire como saltar.
  4. Equilibrio de Objetos, que es la capacidad de manejar o equilibrar objetos estáticos (cubos, conos, naipes, entre otros) o móviles (bicicleta, patines, etc.). 

El equilibrio se comienza a desarrollar en los niños desde la gestación, ya que durante el embarazo el niño se mueve y va enviando información al sistema vestibular y propioceptivo que se encargarán posteriormente de mantener el equilibrio.

Durante los primeros meses es importante desarrollar las reacciones de equilibrio y enderezamiento, conocidas como reflejos secundarios, debido a que son movimientos automáticos que se adquieren después del nacimiento y que nos permiten regresar a nuestras posturas:

  1. El Enderezamiento cefálico laberíntico ventral y dorsal, que son reacciones automáticas que permiten la posición normal de pie y permiten el equilibrio en el cambio de posición decúbito ventral (boca abajo) o dorsal (boca arriba) a una posición totalmente erecta (de pie).
  2. El Enderezamiento cervical y enderezamiento corporal, facilita el giro para lograr el control de la cabeza en posición de sentado, gateo, posición de pie y deambulación.
  3. La Extensión protectora de los miembros superiores hacia delante, que hace que las personas apoyen los brazos hacia delante cuando pierde el equilibrio.  Se adquiere entre los 6 a 9 meses.
  4. La Extensión protectora de los miembros superiores hacia los costados, es el apoyo de brazos hacia los costados, siendo necesaria la rotación del cuerpo hacia los lados, se inicia alrededor de los 7 meses.
  5. La Extensión protectora de los miembros superiores hacia atrás, donde es necesaria la rotación del cuerpo sobre su eje para protegerse de las caídas hacia atrás. Se inicia a los 10 meses.

¿Cómo desarrollar el equilibrio en los niños?

  1.  Realizar actividades físicas; correr, saltar, subir, trepar en espacios abiertos que le permita tener gran cantidad de experiencias sensoriales.
  2. Ir al parque, a la playa; caminar sin zapatos, sentir la arena, el pasto, la tierra, manipular diferentes objetos.
  3. Estimular el gateo durante el primer año de vida, para que aprenda a balancear su cuerpo y a enderezarse a través de los cambios de postura.
  4. Cambiar a diferentes posiciones, disminuyendo la base de sustentación, es decir el espacio donde se apoyan. Por ejemplo: pararse con los pies juntos, pararse de puntillas, pararse en un pie.
  5. Usar diferentes superficies de apoyo: pueden ser estáticos (una cuerda, un cubo, etc.) o móviles (un balancín, patines, etc.)
  6. Realizar actividades lúdicas de re-equilibrios como armar torres con cubos, conos, naipes, etc.
  7. Llevar objetos en las manos de un punto a otro.
  8. Caminar con bolsas de diferentes pesos y texturas sobre la cabeza: bolsa de arena, de aserrín, etc.
  9. Caminar sobre elementos con altura: bancas, muros, sardinel, etc.
  10. Desplazarse cambiando de posturas: caminar con los dos pies, saltar con ambos pies, saltar con un pie, caminar punta-talón, etc.

 


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